FUENTE: http://lamoraldelosbuitres.com/2001/las-cuatro-cosas-que-necesitamos-los-hombres/
Más de alguna mujer me ha acusado de ser un tipo complicado. Que no me entienden, que no saben qué estoy pensando. Algo que no tiene nada de malo, me parece, porque disfruto tratando de ocultar mis pensamientos y adivinando los del resto. Por lo general detesto que me jodan con tratar de saber lo que pasa por mi cabeza , pero eso no significa que sea algo demasiado complejo. Más bien todo lo contrario.
En un esfuerzo por ayudar a mejorar las relaciones de pareja, acá viene otra de las demoledoras verdades* que caracterizan este blog: Lo que los hombres queremos para ser felices. Copien, peguen, impriman y lean lo que aparece a continuación. Ahórrense un montón de horas de psicólogo, llantos, y de comer helado como cerdas. Lean y aprendan, chicas. Los hombres queremos de las mujeres básicamente 3 cosas, y un poco de actitud. Eso es todo y nada más, cumpliendo eso ya son la diva de nuestros sueños. No hay un orden específico, que depende de cada hombre de acuerdo a sus propios gustos.
Comida
Mucha, rica y abundante comida. Quien dijo que al corazón de un hombre se llega por el estómago tenía toda la maldita razón. Del mismo modo que las mujeres desean a un tipo “rudo y viril, pero tierno y caballero al mismo tiempo”, nosotros queremos una cocinera. A mí me gusta cocinar, pero lo hago muy de cuando en cuando. Sin embargo, me gusta comer rico todos los días, y detesto gastar dinero comprando un almuerzo miserable, rancio y poco nutritivo en los alrededores del trabajo. Quiero llevarme rica comida casera siempre que pueda. Y que no sea poca, porque me gusta comer hasta reventar y luego permitirme un postre.
La comida para los hombres es mucho más que la satisfacción de las necesidades nutricionales. Es un rito. Invitar a comer a un mujer no es sinónimo de
“Quiero hacerte un aporte en carbohidratos y aminoácidos esenciales”, sino algo más del tipo
“quiero hacerte un pequeño pero significativo aporte en proteínas y fructosa** “.
Nadie invita a una mujer a comer o a tomar algo si no quiere tener sexo con ella, sépanlo sin lugar a dudas de una vez por todas. Podría no tener nunca los huevos para intentar seducirla, pero las ganas van a estar SIEMPRE.

Mi consejo es que aprendan a cocinar. Si no les gusta, sienten que son “mucho más que una simple cocinera” o que “no son la empleada de nadie”, al menos tengan un par de platos salvadores bajo la manga, los que podríamos llamar La Especialidad de la Casa. Si tuve un mal día en el trabajo (como suele ser la maldita costumbre últimamente, y no por mi culpa), no me interesa que me escuchen, me importa un huevo su empatía o que me pregunten “¿cómo te fue?”, “¿no quieres contarme para ver si puedo ayudarte” o “pucha que lata”. Soy hombre, quiero comida! Los hombres empatizamos más con las muestras de afecto basadas en comida que en palabras. It’s a fuckin’ fact, señoritas. A fuckin’ fact.
Sexo
Mucho, rico, abundante. El sexo es el motor de la existencia humana, y los hombres somos animales que buscamos sexo todo el tiempo.
Muchas infidelidades ocurren simplemente porque hay otra mujer dispuesta a hacer lo que otra, por mogijata o vueltera, no quiere hacer. Aquí hay que hacer un mea culpa: muchos hombres piden maravillas y ofrecen muy poco en la cama. Por suerte todavía soy joven y quiero tirar sólo 23 horas al día. Sexo animal, brutal, tierno, dulce, rápido, lento, arriba, abajo, por delante, por detrás, en la casa, en la cocina, en donde sea, como sea. Más bien, en todos los lugares imaginables, todas las veces imaginables. Sexo. Entiendan eso.
Cada vez que a un hombre lo dejan sin sexo, multiplican sus posibilidades de ser cornudas. El sexo para los hombres es una necesidad, es como comer o cagar. No puedes vivir sin comer o cagar, verdad?. No podemos vivir sin sexo, así de simple. El
negocio de la prostitución existe simplemente porque hay hombres incapaces de conseguir sexo sin pagar y deben satisfacer su necesidad de alguna manera.
No nos vengan con huevadas. Si no quieren hacer o que les hagan algo especifico, tengan una buena razón. Una razón lógica, empero, no es una buena razón. Lógico sería decir “no quiero probar el sexo anal porque creo que me dolería”. Eso es lógico, racional, y no es una buena razón. Es una MUY MALA razón. Deben preguntarse siempre “¿Quiero que a mi pareja se lo chupe otra mujer, o mejor lo hago yo?”, “¿Me disfrazo de colegiala o mejor dejo que se tire a una escolar de verdad?”. Esas preguntas las ayudarán a enfocarse en sus prioridades.
Si tienen ideas muy claras sobre lo que nunca jamás de los jamases querrían hacer, por el motivo que sea, sería bueno que avisaran. Les aseguro que habrían más solteras y menos problemas. No digan después que no se los dije.
Que no hueveen
Esto implica varias cosas. Uno espera un mínimo de preocupación de parte de la pareja. Una llamada por teléfono, un mensaje de texto (en mi caso varios), un correo breve de vez en cuando. Y a veces más pero no siempre, No jodan. Cuando uno sale con los amigos rara vez es para buscar minas, sino para hablar de deportes, trabajo, autos y minas. Pero no a comerse ninguna, al menos no 99,9% de las veces.
No huevear significa que los hombres ODIAMOS cuando tratan de solucionar un problema por nosotros. NO HUEVEEN si estoy tratando de solucionar un problema, ya sea un computador que no funciona, una llave que gotea o el ruido raro que hace el motor. Los hombres no queremos empatía para resolver problemas. De hecho medimos nuestra eficiencia por la capacidad de resolver problemas difíciles sin ayuda. No golpeen nuestra autoestima dando ayuda cuando ésta no es solicitada.
Sin embargo siempre necesitamos sentirnos apoyados y queridos. No es huevear dar una palabra de aliento, abrazarnos cuando estamos mal ni tampoco estar ahi cuando lo necesitamos. Ustedes tienen horas, dias, semanas, meses malos no? Bueno a nosotros nos pasa lo mismo, y a diferencia de lo que muchas mujeres piensan, cuando tenemos un dolor emocional, puedo asegurarles que es mucho, mucho! mas doloroso que el suyo porque no saben todo lo que nos pasa por dentro.
No huevear significa que el
porno no es una competencia para ustedes. Quizás nos llene la cabeza de ideas raras y deseos extravagantes, pero no se pongan a llorar porque “somos unos pervertidos” por ver un video porno. A algunos hombres les gusta ver partidos de fútbol por la tele (o el deporte que sea) ¿no es algo tan terrible, verdad?
Ver tele es un pasatiempo aceptable. Jugar Plantas vs Zombies, también.
No huevear significa que
tomen las decisiones donde sus capacidades son muy superiores a las nuestras. Elegir colores, por ejemplo ¿Han escuchado a un hombre decir que el melón, sandía, damasco y frambuesa son frutas y no colores? ¿Qué es el “madre perla”? ¿Blanco Invierno? ¿Azul Colonial? No lo sé, y no me importa.
Es sabido que los hombres vemos en 16 colores (los doce de la cajita de tempera más el amarillo Lamborghini, el Negro Porsche, el Rojo Ferrari y el Azul Impreza)
No nos pidan la opinión sobre cosas de las que no sabemos. No nos hace sentir importantes, nos hace sentir estúpidos. No es que no nos importen tus preguntas o el tema en cuestión, sino que confiamos en lo que ustedes tengan que decir al respecto.
Hace un tiempo estaba ayudando a mi polola a elegir un notebook (posible regalo de navidad). No me puse a dar la lata con detalles técnicos sobre la latencia de la memoria o el voltaje del procesador, pero sí le sugerí varios modelos basado en la
Ley De Moore. Ella quería uno con la manzanita, porque brilla cuando lo enciendes. Ese tipo de preguntas es para hombres, y estaremos encantados de ayudar
. El color de las cortinas es problema suyo ¿Estamos?
Cortinas. No nos interesan.
Actitud
Un hombre que tiene todo lo que necesita empieza rápidamente a degradarse. Empieza a volverse más y más exigente, más y más cómodo. Para mantener a su pareja conforme, una mujer necesita actitud. Actitud es la capacidad de saber qué es lo que quiere (en términos generales, claro), y lo que NO quiere, y actuar en consecuencia.
Actitud es no aguantarle huevadas a nadie. Es tener claras las cosas. Los hombres somos como los perros: para entrenarnos necesitamos cariño y galletas. Pero si hacemos algo malo, hay que corregirnos rápida y efectivamente. Igual que como los niños chicos: hay que retarnos de vez en cuando. Retar no implica dejarnos sin sexo, sin comida o empezar a hueviarnos.
Por ejemplo, aguantar que las golpeen o las traten mal. ¿Han leído en este blog algo del tipo “los hombres necesitamos pegarles a las mujeres”? No, no lo han leído, porque no lo he escrito, porque no es verdad. No lo necesitamos para nada, ni siquiera para hacernos entender. Si una mujer aguanta que un hombre le pegue, está frita. Se acaba de transformar en un objeto. Un objeto que debe cocinar, darnos sexo, no huevear y ADEMÁS tolerar ser golpeado de vez en cuando.
¿Insultos? lo mismo. Si su pareja les dice “puta que eres hueona”, y no son capaces de responder rápida y decididamente para ponerlo en su lugar, ya cagaron. Una mujer que no aguanta la mierda de nadie es mucho más sexy y atractiva que una Cenicienta.
PERO TAMPOCO SE EQUIVOQUEN, UNA MUJER QUE SE ENOJA POR TODO, QUE VIVE HARTA DE TODO, QUE SIEMPRE NOS HECHA LA CULPA A NOSOTROS no hace las cosas bien. A veces nos equivocamos es cierto, pero no todo el tiempo.
Consideremos el mismo ejemplo anterior, el de las cortinas. Después de pasar la tarde en el Homecenter, mientras la mujer trataba ingenuamente de incluir a su pareja en la elección de las cortinas, éste no saca la vista del nuevo modelo de Dremel*** . Cuando llegan a casa, el tipo se queja por el color de las cortinas.
Una mujer sin actitud empieza a argumentar: él no la ayudó a elegir, la cortina combina con sus zapatos, era más barata, etc. etc. Dependiendo de su capacidad para discutir, puede que incluso termine viajando de vuelta para devolverlas, pero al final la elección en cuestión termina siendo un dolor de cabeza. Y ojo que estamos hablando de cortinas, ni siquiera de algo importante.
Una mujer con actitud sonríe, le dice que sí a todo pero ignora olímpicamente todas las tonteras que le digan. Ejemplo:
H: ¡Estas cortinas son color diarrea! ¿Cómo puedes tener tan mal gusto?
M: Por eso me casé contigo. Y por la plata ¿Qué quieres comer?
H: ¿Podrías ir a cambiarlas? ¡puta las weás feas!
M: ¿Arroz con huevo? ¿Hot dogs? ¿Un churrasco al plato? (Tendiendo la trampa)
H: Arroz… y churrasco (un hombre no puede pensar en varias cosas a las vez, y pensar en comida es mucho mejor que pensar en cortinas).
M: Sí mi amor. Va a estar listo en media hora… ¿por qué no pones las cortinas por mientras?
H: ¿Había partido hoy?
M: (Se acerca y sonríe) Bueno, si pones las cortinas mientras yo te preparo algo rico para comer, podríamos aprovechar la tarde los dos solos…
H: ¿Viendo el partido…?
M: No imbécil (sonrisa). Haciendo cosas mucho más interesantes (mano de ella sobre el pantalón, mas sonrisas, media vuelta a la cocina, dejándolo embobado).
Y ahí el tipo cagó. Cagó absolutamente. Una mujer con actitud acaba de conseguir lo que ella quiere, sin desgastarse en inútiles discusiones ni argumentos aburridos que no conducen a nada. Le acaba de ofrecer sexo y comida a su marido, no hizo amago de huevearlo por tratar de ver el partido ni por criticar su gusto al elegir las cortinas. Ahora el tipo está mirando los pedazos de género y revisando si están todas las argollas. Para la hora de almuerzo el tipo ya va a tenerlas instaladas y va a estar deleitándose de lo que le espera: comida y sexo. Lo mejor de la vida, no? Mujer con Actitud EPIC WIN.
Actitud es también la capacidad de reaccionar y tomar el control de su vida. Las crisis vocacionales, por ejemplo, son válidas y entendibles en circunstancias muy específicas. No asumir la posición de víctima o de pobrecita, de la que no cacha una y no sabe qué hacer, sino valorarse y ser una persona independiente y autónoma en la mayoría de los aspectos posibles.
“La combinación de un cuerpo sano y una relación estable con una mujer independiente que no le aguanta chorradas ni a mí ni a nadie ha garantizado la continuidad de mi vida laboral”.
Stephen King. Mientras Escribo.
Este tipo sabe de lo que habla. Háganle caso.
Hay aspectos menores (sí, menores) que no he comentado, específicamente cosas del tipo “quiero una polola con buenas tetas”. Las he excluido porque no son constantes universales. Las variaciones de peso, estatura, color de pelo, piel, ojos, medidas, etc. dependen de cada hombre en particular.
*Verdades incompletas, absurdas, cínicas y extravagantes, pero verdades al fin y al cabo.
**Según Wikipedia, los componentes esenciales del semen.
***Una de las herramientas soñadas por todo hombre que se precie de tal.